 Hacer regularmente tres comidas (más una merienda para los niños y los adolescentes).
Desayunar verdaderamente: frutas o jugo de frutas; pan o cereales; mantequilla o mermelada; té o café; leche o queso, para arrancar bien el día y evitar los antojos por la mañana.
No saltar una comida: es malo para el equilibrio alimenticio y difícil para el sistema digestivo, y arriesgado para la conservación del peso.
Cena ligeramente, puesto que despues iras a domir, no necesitas comer platillos de alto contenido calorico.
|